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LA FRATERNIDAD DE SAN JOSÉ CUSTODIO
La Fraternidad de San José Custodio es una asociación
pública de fieles de derecho diocesano en vistas a ser un instituto de vida consagrada. Sus miembros tienden a la perfección
de la caridad a través de los lazos de la vida comunitaria, la profesión de los votos de castidad, pobreza y
obediencia, y el seguimiento de unos mismos fines espirituales y apostólicos. La Fraternidad tiene como fin tomar parte en el encargo que San José
recibió de lo alto: custodiar y servir a nuestro Señor Jesucristo, velando por la inserción “ordenada”
del Hijo de Dios en el mundo, restableciendo el primado de Dios en la mente y los corazones de los hombres. La contemplación de las
cosas divinas y la unión asidua con Dios en la oración es el primer y principal deber de los miembros de la
Fraternidad. Por esto, los actos centrales de cada día son la participación en la Santa Misa y el canto de la
Liturgia de las Horas, la adoración al Santísimo Sacramento y la meditación, el rezo del santo rosario,
el estudio y la lectio divina. Además, nos queremos dar al anuncio y
expansión del Reino de Cristo mediante una intensa vida misionera, privilegiando la fundación de casas en zonas
rurales apartadas y sin atención sacerdotal.
BREVE HISTORIA La
Fraternidad de San José Custodio tiene sus orígenes en Chile y nace como resultado de un trabajo llevado a cabo por el Padre Federico Alcamán Riffo que al
poco tiempo comienza a dar frutos con laicos de espíritu apostólico y con sólida formación. La
predicación de Misiones Populares en la parroquia del Padre Federico y en el sur de Chile se va consolidando como
el ámbito apostólico propio de la agrupación. Muchos de estos jóvenes se consagran con votos
temporales de castidad para dedicarse plenamente a la piedad, al estudio de la doctrina y al apostolado, a la vez que
descubren en este voto una manera de disponerse a la Voluntad Divina, como también para prepararse de mejor manera
a un santo matrimonio cristiano. De este modo,
va acrecentándose así la figura de San José como santo patrono adecuado para el estilo de vida asumido
por los jóvenes. Al paso del tiempo, florecen vocaciones de consagración total. Con la naturalidad con que hace
las cosas el Buen Padre Dios, en 1999 surge una comunidad de jóvenes mujeres que asumen votos privados de
pobreza, castidad y obediencia, proyectándose hacia una vida religiosa, y en el 2002, la de varones con el mismo estilo
y propósito. En 2004 se trasladan
los hermanos varones a Roma para formarse en el Seminario del Instituto del Verbo Encarnado, cuyos superiores con gran
espíritu sobrenatural y fraterno han secundado nuestra obra. Fue entonces cuando la Providencia, a través del
Instituto del Verbo Encarnado nos permitió conocer la Arquidiocesis de Washington donde fuimos invitados
a trabajar en la pastoral con el vasto mundo hispano y a seguir nuestra formacion con el IVE. Gracias al contacto
con los inmigrantes latinos se nos abrieron las puertas a Centroamerica, en donde hemos tenido la gracia de predicar Misiones
Populares desde el 2006 hasta el presente. La labor apostólica en América
Central se proyecta poco a poco en una permanencia estable. En enero del 2010 algunos
hermanos de la Fraternidad fundan una nueva misión en la diócesis de Fréjus-Toulon, Francia, invitados
por su obispo, Monseñor Dominique Rey, quien el 19 de marzo de ese mismo año, erige a nuestra comunidad como
una Asociación Pública de Fileles en vistas a llegar a ser un Instituto de Vida Consagrada. 
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